El domingo 18 de octubre, la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno se retira temporalmente del culto público para ser trasladada al taller del restaurador e imaginero D. Alberto Paniagua, en nuestra ciudad, donde se han llevado a cabo los trabajos periódicos de conservación y mantenimiento necesarios para preservar su estado y garantizar su adecuada protección.

Una vez finalizada satisfactoriamente la intervención, que ha permitido asegurar el buen estado de conservación de la talla, la imagen de Nuestro Amantísimo Titular se encuentra ya de nuevo expuesta al culto en su capilla, a disposición de todos sus hermanos y devotos.

Con esta actuación, la Hermandad reafirma su compromiso con el cuidado, la protección y la conservación de su patrimonio histórico y devocional, velando por la preservación de la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, depositaria de la fe, la historia y la profunda devoción de generaciones de hermanos y fieles.